Podríamos decir que Dios es la fuente de todo lo que hay en el universo.
Entonces, todas esas cosas que aparecen en los libros y creencias, pidiendo
sacrificios o limitando nuestra libre elección, serían seres distintos a
nosotros que supieron manipular a nuestros ancestros o bien inventos de
alguien.
Cómo sea, entre tú y la fuente no hay ningún intermediario real.
Solo hay un montón de tontos haciendo ruido para que no te des cuenta.
Fernando Sar

Otra vez vos, incertidumbre.
Mi gran muralla.
Y junto con vos tu eterna aliada la ansiedad.
Ya se todo lo que va a pasar pero todavía no se como ni cuando exactamente.
Y claro que hay cosas que pueden ir cambiando sin previo aviso.
El punto real a vencer es la maldita incertidumbre y esa mierda de
ansiedad.
El eterno dilema del aventurero.
Fernando Sar

El gran guerrero se eleva sobre un tempestuoso mar de emociones.
Ya no necesita pelear.
Solo lo mueve su afán por llegar a las estrellas.
Fernando Sar

A la felicidad te lleva la libertad.
No cualquier libertad.
La que habita en tu mente es la real.
Sentite libre.
Viví libre.
Fernando Sar

Pocas veces me vas a ver en la superficie.
Soy un ser de aguas profundas.
Entiendo que lo bueno se esconde a la vista de los que no saben buscar.
Y en la profundidad se esconde su reino.
Fernando Sar

El alma de los que ayudan se ve como un gran árbol adornado con hermosos
destellos de colores.
Cada ser al que ayuda le regala un nuevo destello.
Fernando Sar

La próxima revolución va a ser invisible.
Indetectable, sin banderas, ni organización alguna.
Va a ser un virus mental que nos va a bloquear algunos de los defectos mas
tristes que tenemos en la actualidad.
Que así sea, que sea ya.
Fernando Sar

Cerra los ojos, pensa que sos el punto donde se encuentran un montón de
lineas de energía.
Por la cabeza y por los pies entran y salen, y por tu pecho, espalda y
todo alrededor se expanden hasta formar una esfera.
Somos criaturas holográficas en un videojuego genial.
Te das cuenta de la cantidad de cosas que estamos desperdiciando?
Fernando Sar

Cada vez que vuelvo me recibís con una lluvia de hojas doradas, armoniosos
cantos interpretados por aves que desconozco, me acaricias con dulces
brisas y refrescas mi cuerpo con agua de vertientes.
Que bien se siente volver a casa donde tu presencia es tan fuerte.
He vuelto madre naturaleza.
Fernando Sar