La mejor forma de ganar una pelea que no podes eludir es una buena
combinación de palabras al hígado.
La mejor forma de ganar una pelea que no podes eludir es una buena
combinación de palabras al hígado.
No puedo leer nada porque si no me copio.
Terrible karma me persigue.
No poder disfrutar de las glorias literarias porque si no mí obra quedaría
expuesta a supuestas copias y plagios.
Como poder estar seguro de que escribo algo auténticamente nuevo de otra
manera?
Me acerco para amarte y corres.
Te dejo ir y vuelves a mi lado con reclamos no comprendidos.
Estamos sobre una balanza a miles de metros de altura.
Cada vez que nos acercamos todo se inclina peligrosamente al vacío.
Estamos condenados a contemplarnos hasta que juntos aprendamos a
acercarnos.
He vivido lo mejor que he podido.
He arrastrado mis defectos a donde sea que fui.
He abandonado a todos mis problemas sin suerte.
Nada evitó mi llegada al final.
Ahora lo tengo todo sin haber dejado nada atrás.
Todo esta aquí con migo.
Al final el tiempo no existe.
Al final nada vale la pena.
Todo vale felicidad.
Por muy independientes que creamos ser, la verdad es que siempre buscamos
afirmar nuestras creencias.
Dirijimos nuestra atención hacia todo lo que *las* refuerce.
Y justificamos negar todo lo que vaya en sentido contrario.
Nunca permitas que algunas malas experiencias te vuelvan una persona
negativa.
Lo más difícil que me tocó afrontar en la vida fue la responsabilidad de
todo lo que he vivido.
Me enseñaron que bastaba con hallar culpables o esperar la recompensa
divina.
No pierdas tu tiempo hacete responsable de tu vida.
Aprender es la acción de abrir tu mente a lo nuevo y desconocido.
Toma cada oportunidad que tengas.






Uf… Ya veo… De eso se trata esto.
Estando en la luz de mi conciencia veo que me toca descender hacia un
período de más oscuridad.
Predispuesto y entregado, a mi labor de generador de registros de
experiencias de la fuente de donde todo sale, me dejo llevar.
Siempre te sorprenden. Desde mí, el desafío era sortear los cambios más o
menos esperados que puedo anticipar fácilmente.
En la experiencia del instante presente, se trata de poder manejar las
desesperaciones del resto de los generadores, que te chocan y arrastran
continuamente.
Ya me di cuenta, este era el verdadero escenario de situación.
El miedo de los eternos dormidos se vuelve pánico, ira y ganas de llorar.
Aunque quieras dibujar más opciones a sus limitadas realidades, nada vas a
conseguir. Cada quién elije como hundir su barco.
Pará mí sorpresa, me he encontrado con varios seres ocultos que ven todo
como yo y se esconden tras elegidos silencios y sonrisas.
Que alegría me da saber que podemos reconocernos.
Ojala pudiera contarles todo lo que veo sin que me pierdan el respeto.
Hablo de ti, claro está.
Lo divertido para mí es poder ir anticipando la realidad y ver cuanto he
aprendido y cuanto me falta por aprender sobre todo éste juego.
Estos escenarios se juegan en muchos niveles a la vez, todo junto y al
mismo tiempo.
Desafíos personales, desafíos grupales, estrategias globales, cambios de
nivel de conciencia planetaria, etc.
Ves, ya empecé a perder tu respeto.
Porque no mantenés a tus miedos en tu vida y me dejas disfrutar en paz de
mis locuras.
No veo la hora de lograr recuperar un nivel de iluminación mejor que este.
Hasta que no llegues a tu destino no comprenderás el valor que tubieron
cada uno de tus pasos.
Confía en tu instinto.