La razón no puede cambiar al corazón. Solo puede confundirlo. Por eso sientes esa presión en tu pecho. Es tu corazón el que marca el paso a tu mente. Cuando vivís de esta forma todo se revela a tus ojos.
La razón no puede cambiar al corazón. Solo puede confundirlo. Por eso sientes esa presión en tu pecho. Es tu corazón el que marca el paso a tu mente. Cuando vivís de esta forma todo se revela a tus ojos.