Que no hace uno por los hijos… De hecho lo que no hagas por ellos no lo harás por nada ni nadie. Decir «después lo compramos» o «después lo hacemos», para no decir que no había plata. Aunque te digan miserable para siempre. Respetar las reglas de la casa todos los días, pase lo que pase. Para que entiendan que los compromisos se respetan. A pesar de saber que te van a odiar durante 30 años. Explicarles por que los retas para que sepan que no es un capricho tuyo. Dejarlos tomar riesgos o empujarlos a una situación incómoda con un dolor en el alma, para que vayan madurando poco a poco y sin traumas. Cambiar tus hábitos para que tengan coherencia con lo que les exigis a ellos. Reconocerles cuando tienen razón. Dejarlos ir a construir sus vidas a su gusto. Contar hasta 100 cuando te tratan mal por no saber manejar la situación. En fin, la lista no termina nunca pero sin duda son lo mejor que te puede pasar en la vida. Una vida sin hijos es vivir media vida.