Cuando logres la quietud donde ya has logrado todo y estas disfrutando en
calma habrás muerto.
La vida es movimiento continuo. Trabajas para ir y llegar y después
trabajas para volver.
Por supuesto que en una dulce armonía es mucho mejor y es ese el famoso
equilibrio donde radica la felicidad.
Si los movimientos son muy bruscos perdemos el rumbo.
Si nos movemos a ciegas también.
Tu alma necesita un camino claro y con sentido.
Fernando Sar

