Nunca pude dejar de sentirme responsable de cuidar y apoyar el desarrollo de la gente que tengo a mi alrededor. Es algo que me sale inconscientemente, ese rol de padre innato. Dar la sensación de que ellos son los protagonistas y que estamos solo acompañándolos. Mientras que en realidad estamos midiendo a cada segundo hacia donde se van desarrollando los hechos para prevenir un riesgo demasiado elevado para ellos y darles los consejos necesarios para que salgan adelante. Es hermoso ser padre.
Fernando Sar