Con la preocupación de tener que comer y donde dormir y la loca ambición en tener cada vez más te condenas a ser infeliz. Este es el juego milenario con el que nos controlan a ricos y pobres. Si te conectas con tu yo interno y con lo que te rodea, te vuelves libre. De lo contrario eres un pobre esclavo.
Fernando Sar
