El rol de padre. Demasiado pronto sentí la necesidad de asegurar la felicidad de la gente que amo y que de una manera u otra me iban a necesitar a su lado. No podía elegir dar un paso al costado, nunca me hubiera perdonado ir en contra de lo que soy. Lo primero que descubrí fue que la felicidad de los míos solo tenía que depender de ellos. Nada de religiones, ni personas que se encargaban de pensar y actuar por los demás. Es vital reflexionar y encontrar el sentido a cada cosa. Nada de dogmas. «Por que yo lo digo» Era decisivo elegir muy bien que ideas les iba a meter en la cabeza. De eso depende todo. Ideas sencillas y dar el ejemplo fueron la mejor base que pude darles. Ya han pasado muchos años y al mirarlos me llena de alegría verlos desafiarse a si mismos, enfrentar sus defectos que son en su mayoría propios y no ajenos o heredados. Tampoco es que me salió todo bien pero estoy muy conforme con el resultado. Mas no podía darles, creo que eso lo resume todo.