No es fácil aceptar que no hay plan.
Es fácil hacer planes pero la realidad indica que tendrás que cambiarlos
continuamente.
El mundo marca el paso y decide por donde va a andar sin necesidad de pedir
permiso a nadie.
No es fácil aceptar que no hay plan.
Es fácil hacer planes pero la realidad indica que tendrás que cambiarlos
continuamente.
El mundo marca el paso y decide por donde va a andar sin necesidad de pedir
permiso a nadie.