Esta mañana soñé con vos.
Tu espalda desnuda estaba contra mi pecho.
Yo solo me separaba un poco para admirar el contorno de tus músculos y tus
tatuajes.
Mientras hablábamos suavemente, la luz entraba por la ventana. Atravesando
las cortinas, iluminaba una parte de la cama.
Adoro esos momentos.

