Para entrar al paraíso solo tenés que ponerte tus gafas especiales.
Esas que están fuertemente conectadas a tu corazón por un cable.
Literalmente, es vivir en una dimensión que coexiste con la de los que no
ven las salidas.
Fernando Sar
Para entrar al paraíso solo tenés que ponerte tus gafas especiales.
Esas que están fuertemente conectadas a tu corazón por un cable.
Literalmente, es vivir en una dimensión que coexiste con la de los que no
ven las salidas.
Fernando Sar