Aunque tengas 100 castillos, aunque te dediques a vivir cómodamente de otros, aunque tengas todo resuelto en tu vida, aunque vivas metido en un templo. El control nunca va a ser tuyo. La vida siempre te va a sacudir como mas le plazca. Ni se te ocurra jactarte de tu poder o suerte. La respuesta es casi inmediata y te va a dejar totalmente desorientado. Mientras antes lo aceptes mejor para vos. La vida como ese ente invisible tiene el control y nada que hagas lo va a cambiar.