La búsqueda del equilibrio esconde una trampa. El equilibrio es sinónimo de quietud y la quietud es sinónimo de muerte. Donde hay vida, hay cambio y transformación constante. Entonces…? Parece que el dichoso equilibrio en realidad es un suave movimiento pendular que nos lleva de un lado a otro continuamente. Habrá que aceptarlo, no es algo que podamos cambiar.