48 años reclamando a papá que no me llevaba con él.
«Mamá quedate en casa» dice un tatuaje atrás de mí corazón.
La mente entiende rápido pero las emociones necesitan de todo nuestro
cariño.
48 años reclamando a papá que no me llevaba con él.
«Mamá quedate en casa» dice un tatuaje atrás de mí corazón.
La mente entiende rápido pero las emociones necesitan de todo nuestro
cariño.