Uf… Ya veo… De eso se trata esto.
Estando en la luz de mi conciencia veo que me toca descender hacia un
período de más oscuridad.
Predispuesto y entregado, a mi labor de generador de registros de
experiencias de la fuente de donde todo sale, me dejo llevar.
Siempre te sorprenden. Desde mí, el desafío era sortear los cambios más o
menos esperados que puedo anticipar fácilmente.
En la experiencia del instante presente, se trata de poder manejar las
desesperaciones del resto de los generadores, que te chocan y arrastran
continuamente.
Ya me di cuenta, este era el verdadero escenario de situación.
El miedo de los eternos dormidos se vuelve pánico, ira y ganas de llorar.
Aunque quieras dibujar más opciones a sus limitadas realidades, nada vas a
conseguir. Cada quién elije como hundir su barco.
Pará mí sorpresa, me he encontrado con varios seres ocultos que ven todo
como yo y se esconden tras elegidos silencios y sonrisas.
Que alegría me da saber que podemos reconocernos.
Ojala pudiera contarles todo lo que veo sin que me pierdan el respeto.
Hablo de ti, claro está.
Lo divertido para mí es poder ir anticipando la realidad y ver cuanto he
aprendido y cuanto me falta por aprender sobre todo éste juego.
Estos escenarios se juegan en muchos niveles a la vez, todo junto y al
mismo tiempo.
Desafíos personales, desafíos grupales, estrategias globales, cambios de
nivel de conciencia planetaria, etc.
Ves, ya empecé a perder tu respeto.
Porque no mantenés a tus miedos en tu vida y me dejas disfrutar en paz de
mis locuras.
No veo la hora de lograr recuperar un nivel de iluminación mejor que este.