Querido Mar. Siempre vuelves a mí. Una y otra vez, incansable.
Aunque sólo pose mi mirada en tu horizonte.
Me esperas, paciente, a que llegue cansado a tus aguas para llevarte en
silencio mis penas.
Fernando Sar
Querido Mar. Siempre vuelves a mí. Una y otra vez, incansable.
Aunque sólo pose mi mirada en tu horizonte.
Me esperas, paciente, a que llegue cansado a tus aguas para llevarte en
silencio mis penas.
Fernando Sar