Así como me ves, un ejercito invencible viene a mi llamado cuando lo
necesito.
No soy nadie, solo entrego mi esencia, sin reparo ni miedo, a esa luz
cegadora que me rodea y enfrento con todo lo que tengo los desafíos que me
tocan.
Mi corazón está unido para siempre al de todos y a todo lo que no sabemos
como nombrar también.
Ese es mi compromiso y mi premio.
Fernando Sar