Que amarga sos… angustia. Odio sentirte pero sos la única que siempre me dice la verdad. Tu aparición delata mi incapacidad de aceptar como son las cosas y marcas mis limites con precisión, cuando intento cambiar lo que esta más allá de mi alcance o competencia. Gracias por recordarme cual es mi lugar y mantenerme humilde. Ahora andate por favor.
Fernando Sar
