Menos mal que madre hay una sola. Gracias a vos mamá aprendí a tomar la vida por las astas y ser como un tren a todo vapor imposible de detener. Al crecer al lado de una mujer así te hace amar a las amazonas. No te entra en la cabeza la historia de la mujer sumisa. Se hace muy duro ponerte límites y mas de una vez te hubiera enviado a un largo viaje. Miles de reclamos anote y te dije durante mucho tiempo pero con los años aprendí a mirarte mejor y a sacarte la etiqueta de culpable. Ahora solo deseo verte feliz y poder estar cerca para disfrutarlo juntos. Te quiero mucho Ma!!!