De mi abuelo aprendí a ser hombre. Aprendí que hay dos tipos de hombre, los caballeros de roble y las sabandijas. Sabandijas son los incapaces de cuidar a sus seres queridos. Suelen tener el ombligo muy grande y la conciencia muy corta. En cambio los caballeros de roble lo dan todo por asegurar el futuro de los suyos, no tienen feriados, ni se dejan las cosas para después. Lo único que importa es asegurar que sus seres queridos tienen las herramientas y la libertad necesaria para construir solos su felicidad. Malditas sabandijas. 🙂