Tu primera lección es aprender a diferenciar a las personas. Las que valen la pena, de las que venden su alma por cualquier motivo, razón o circunstancia. A los primeros consideración, a los segundos palos.
Tu primera lección es aprender a diferenciar a las personas. Las que valen la pena, de las que venden su alma por cualquier motivo, razón o circunstancia. A los primeros consideración, a los segundos palos.